El pasado miércoles 14 de Octubre de 2026, fue un día que quedará para el recuerdo de todos los que de una u otra forma, han formado parte y forman la Gran Familia que es el Colegio Santa Ángela. Un día de sentimientos enfrentados, con alegría porque una compañera ha cumplido sobradamente con su labor, y ahora se jubila…, pero con tristeza porque ya no vamos a poder saludarla diariamente al llegar al cole y poder recurrir a ella cuando algo podamos necesitar, ya que siempre ha estado dispuesta a ofrecer su ayuda desinteresada cuando se la hemos necesitado.
Si en la Edad Media el arrabal era el barrio que se situaba a las afueras de la ciudad, por la parte exterior de la muralla, y con deficientes condiciones higiénicas, de nuestra María Dolores Arrabal tenemos que decir todo lo contrario, ya que siempre ha estado inmersa en el día a día de nuestro colegio, y además ha sido una constante el esfuerzo que diariamente ha puesto para que cada rincón reluciera lo máximo posible, consiguiendo que todo el personal del centro se sintiera agusto dentro de estas paredes. Por todo ello, “GRACIAS”.
El jueves 15, recibió una calurosa despedida por parte de la Madre Superiora y Hermanas de la Comunidad en la sala de profesores, donde también varios de ellos junto a su antigua compañera Rafaela, le entregaron varios recuerdos de despedida, haciéndole ver que el Colegio Santa Ángela seguirá siempre siendo su casa.
También queremos agradecer al Señor que haya puesto en nuestro camino a una persona tan amable y trabajadora, que ha ayudado a que nuestro día a día haya sido siempre un poco mejor.
De corazón….¡GRACIAS MARIA DOLORES!







