Hoy, 31 de mayo, hemos vivido un momento especial en nuestra comunidad educativa. Desde temprano, con el primer brillo del sol, nos hemos reunido para elevar nuestras oraciones y “te quiero” en forma de Ave Marías al Cielo
Hoy, 31 de mayo, Fiesta de la visitación de la Virgen María, hemos vivido un momento especial en nuestra comunidad educativa. Desde temprano, con el primer brillo del sol, nos hemos reunido para elevar nuestras oraciones y “te quiero” en forma de Ave Marías al Cielo, expresando tanto gratitud por las bendiciones recibidas como peticiones con la certeza de que la Virgen es nuestra guía y consuelo en los momentos difíciles. Todas nuestras oraciones nacieron del fondo de nuestros corazones, uniendo nuestras voces en un solo clamor de fe y devoción.
Los alumnos de 4°ESO han desempeñado un papel destacado en este día, llevando a la Virgen sobre sus hombros y participando activamente en la oración. Este gesto no solo simboliza su compromiso espiritual, sino también la fuerza y la unidad de un grupo que ha compartido muchos momentos importantes junto a Ella a lo largo de su trayectoria escolar. Los nombres de los estudiantes, cogidos de la mano de la Virgen, representan una conexión profunda y una bendición que los acompañará en su futuro. Su consagración a la Virgen en la Eucaristía con las palabras “en mi corazón te llevo y en tu corazón me quedo” refleja este vínculo sincero y duradero y una promesa de mantener la fe y los valores inculcados durante su formación académica.
El coro escolar también ha jugado un papel esencial, llenando el ambiente con melodías que invitaban al recogimiento y la reflexión. La armonía de sus voces ha elevado el espíritu de los presentes, creando una atmósfera de paz y serenidad.
Este encuentro no solo fortalece nuestra relación con la Virgen María, sino también entre nosotros como comunidad. Nos recuerda la importancia de la oración y el amor compartido. Al concluir esta jornada de oración, nos llevamos con nosotros la paz y la esperanza que solo la fe puede brindar, sabiendo que nuestras súplicas y agradecimientos han sido escuchados y que, unidos, somos más fuertes.







