Cada año nuestro colegio en estas fechas se llena de cantos, villancicos, luces, ensayos, preparativos…todo con mucho cariño porque lo que preparamos es algo importante, muy importante: JESÚS NACE, JESÚS SE HACE NIÑO.
Esto es lo que todos intentamos inculcar, desde pequeños a grandes el mensaje es el mismo. Entre los bullicios de los ensayos se cuelan la celebración en la capilla: momento de recogimiento, de mirar en nuestro interior, descubrir a Dios pequeño que baja a nuestra vida, a cada vida. Es aquí donde damos gracias por lo vivido, valorando el regalo de nuestra vida, descubriendo lo maravilloso de lo cotidiano y pedimos por los que lo necesitan, este año nuestra vista puesta en Valencia, nuestro corazón y nuestra colecta van por ellos. Seamos generosos en oración y ayuda.
Y es que la Navidad es una fiesta ruidosa pero nos viene bien un poco de silencio para escuchar la voz del AMOR.
Jesús nace entre nosotros, es Dios-con-nosotros. Viene para acompañar nuestra vida cotidiana, para compartir todo con nosotros, alegrías y dolores, esperanzas e inquietudes. Viene como un niño indefenso. Nace en el frío, pobre entre los pobres. Necesitado de todo, llama a la puerta de nuestro corazón para encontrar calor y amparo.
Desde el colegio Santa Ángela imitemos la devoción de Madre Carmen descubriendo la pequeñez de Dios. Para encontrar a Jesús, hay que llegar hasta allí: el portal. Hacerse pequeño para entrar en ese establo.







