Nuestro colegio hoy está de fiesta, celebramos el día de nuestra patrona, Santa Ángela de Merici. Madre Carmen no eligió este nombre fruto del azar, fue en honor a su querida amiga Ángela Tamayo, quien le cedió una casa donde poder fundar un colegio para niñas necesitadas dando origen a nuestro actual colegio. Gracias a su buena voluntad y buen hacer las hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones llevan 132 años educando a niños y niñas en nuestra localidad.
En este día recordamos tres grandes mujeres que han dejado una huella imborrable por su dedicación, fe y servicio a los demás.
En primer lugar, al celebrar el día de nuestro colegio nos acordamos de nuestra fundadora, Madre Carmen, nacida en Antequera en 1834. Ella fue una figura prominente en la educación y asistencia social. Desde una edad temprana, mostró una profunda devoción religiosa y un deseo inquebrantable de ayudar a los necesitados. Su vocación la llevó a fundar la Congregación de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones en 1884.
La obra de Madre Carmen se centró en la educación de niñas y en el cuidado de los enfermos. Su congregación se expandió rápidamente, estableciendo escuelas y hospitales en diversas regiones. Su legado perdura a través de las instituciones educativas que aún operan bajo los principios de amor y servicio al prójimo.
También nos acordamos hoy de Ángela Tamayo Ramírez, a la que le debemos el nombre de nuestro centro. Ángela fue hija del I Marqués de la Gomera. Fue muy humilde, generosa y preocupada por las clases desfavorecidas. Su amistad con Madre Carmen le impulsó a trabajar para la creación de un colegio en Osuna, cediendo los terrenos para la construcción del mismo, en una época de grandes penurias y pobreza entre los niños de Osuna.
Por último, también nos lleva nuestra fiesta a contemplar a Santa Ángela de Mérici, nacida en Italia en 1474, fundadora de la primera orden religiosa dedicada a la educación de niñas. Desde su juventud, mostró una profunda espiritualidad y una visión innovadora para la época: la educación de las mujeres como medio para transformar la sociedad.
La visión de Santa Ángela transformó la educación femenina, brindando oportunidades a niñas que, de otra manera, no habrían tenido acceso a la instrucción formal. Fue canonizada en 1807 por su dedicación y santidad, y su legado sigue vivo en las numerosas instituciones educativas que llevan su nombre, promoviendo la educación integral y el desarrollo moral.
La vida de estas tres mujeres ejemplares nos recuerda la importancia del servicio, la fe y la entrega a los demás. A través de su legado, han dejado un impacto duradero en la educación, la justicia social y la espiritualidad, sirviendo de inspiración para futuras generaciones que deseen hacer del mundo un lugar mejor.
La jornada festiva la comenzamos con una Eucaristía toda la comunidad educativa en la iglesia de Santo Domingo presidida por don Francisco y concelebrada por don Mariano, ambos entregados a nuestro acompañamiento espiritual con una alegría inmensa. A continuación, seguimos disfrutando con espíritu festivo en nuestro centro a través de actividades divertidas como la escenificación de la fundación de nuestro colegio por alumnos de Educación Primaria.







