
Respondiendo amablemente a una invitación por nuestra parte, esta mañana nos ha visitado el empresario local Álvaro Moreno.
Colmado de una infinita paciencia y con una generosidad desbordante, ha contestado a todas las cuestiones planteadas por nuestros alumnos, que no han escondido su curiosidad de niños preguntando a nuestro invitado sobre su niñez, su familia, sus inquietudes emprendedoras, su empresa en sus inicios y en la actualidad, su futuro…
De Álvaro conocíamos su faceta de hombre de negocios, creador de una gran empresa. Hoy, hemos tenido la oportunidad de conocer a una gran persona. Alguien que se emociona hablando de sus padres, que confiesa el amor inmenso que siente por su esposa y la familia que han formado juntos, la riqueza de los amigos, el valor del trabajo, del esfuerzo, del estudio… La fortaleza que le da el poner todo lo que tiene y lo que es en las manos del Señor…
Y así, lo que se programó pensando que fuera una charla formativa sobre la actividad empresarial, se ha convertido en un encuentro rico en valores que, sin duda, nos ha conquistado el corazón.
Gracias, Álvaro. No olvidaremos tu lección de hoy.







