El pasado viernes 30 de mayo, celebramos en nuestro Colegio el tradicional Rosario de la Aurora, una celebración cariñosa y emotiva que marca, cada año, la clausura del mes de mayo, dedicado a la Virgen María. A las 7 de la mañana, toda la comunidad educativa se reunió en el patio del colegio para iniciar esta celebración, que congregó a alumnos, docentes, familias y personal del centro.
Los alumnos de 4º de ESO, en su último año en el colegio, tuvieron el honor de portar a la Virgen sobre sus hombros, un acto lleno de devoción y cariño. Un detalle muy especial acompañó a la Virgen de nuestro Colegio: llevaba un lazo azul con los nombres de todos los alumnos que este año dicen adiós a nuestra gran familia. Este es un signo visible de una verdad profunda: María los abraza y los abrazará siempre con su ternura, acompañándolos en su camino.
La procesión, que recorrió las calles de nuestro pueblo, estuvo acompañada por los cantos del coro, que con sus voces ayudaron a rezar y a mostrarle a la Virgen todo nuestro cariño y devoción.
Finalmente, la procesión llegó a la Iglesia de Consolación, donde la comunidad se unió para celebrar la Eucaristía. En este momento de especial significado, los alumnos de 4º de ESO, como gesto de entrega y amor hacia la Virgen, se consagraron a la Patrona de Osuna, reafirmando su fe y su compromiso con los valores cristianos que han guiado su formación.
Con este hermoso acto que nos reúne a todos en torno a la Virgen, nuestro colegio concluyó el mes de mayo que nos ayuda a redescubrir la cercanía de María, nuestra Madre, quien nos acompaña siempre con su amor y ternura.







